TDAH: Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una enfermedad crónica que afecta a millones de niños y con frecuencia persiste en la edad adulta. Los problemas relacionados con el TDAH incluyen la falta de atención, hiperactividad y comportamiento impulsivo.

Se cree que el TDAH es causado por un desequilibrio químico en el cerebro que afecta a funciones como el control de la atención, la concentración y la impulsividad.

Una persona con TDAH tiene dificultad para filtrar todas las informaciones que llegan a su cerebro, se distrae con facilidad, tiende a responder las cosas antes de haberlas considerado adecuadamente y no sabe cuándo parar.

Un niño con TDAH tardará más tiempo en concentrarse y puede tener problemas para seguir instrucciones.

TDAH: diagnóstico

Los síntomas se dividen en tres categorías: la falta de atención, hiperactividad e impulsividad. Para cada categoría hay una lista de diferentes comportamientos. Un médico evaluará cuántos comportamientos tiene en cada categoría.

Para obtener un diagnóstico de TDAH según los criterios de CIE-10 o DSM-IV-TR (las dos metodologías de evaluación del TDAH), los síntomas deben:

  • Haber estado presentes durante al menos seis meses,
  • haberse desarrollado antes de la edad de siete años,
  • ser más importantes de lo esperado para la edad e inteligencia del niño,
  • tener un impacto negativo significativo en al menos dos ámbitos, por ejemplo en el hogar, trabajo, escuela. A veces los padres no sienten que hay un problema en casa, ya sea porque no tienen otros niños para comparar al niño con TDAH, o porque se han ajustado a la conducta de sus hijos y están respondiendo bien.

El paciente no debe tener otro trastorno, como por ejemplo del estado de ánimo, ansiedad o trastorno de la personalidad, que pudiera causar los mismos síntomas.

En los adultos, los síntomas son muy similares, pero la hiperactividad tiende a convertirse en una sensación de inquietud, estrés o dificultad para relajarse. Infórmese aquí sobre el déficit atención e hiperactividad en adultos.

TDAH: tratamiento

La mayoría de los expertos coinciden en que la forma más efectiva para tratar los síntomas principales del TDAH y los problemas asociados es utilizar una combinación de enfoques diferentes que incluyen:

  • Medicación
  • Terapia del comportamiento
  • Psicoterapia
  • Técnicas educativas

Debe desarrollarse un plan de tratamiento de acuerdo a las necesidades individuales de cada persona. Un especialista decidirá el tratamiento inicial, en contacto con su médico de cabecera, y revisar con regularidad el progreso del tratamiento.

Medicación

Los estimulantes son el principal tipo de medicamento utilizado para tratar el TDAH. El más comúnmente utilizado es un medicamento llamado metilfenidato. Los estimulantes pueden ayudar a mejorar la capacidad del niño para prestar atención y reducir la hiperactividad y la impulsividad.

La reducción de los síntomas del niño con el uso de medicamentos también puede hacer otros tipos de terapia más eficaces.

Cerca del 70-80 por ciento de los niños con TDAH muestran una mejora durante el tratamiento con metilfenidato, pero no puede ayudar con todos sus síntomas. A veces los niños pueden experimentar efectos secundarios como la pérdida de apetito y dificultad para dormir.

Para ayudar a los profesionales médicos a descubrir qué dosis es la adecuada para su hijo, es importante que usted, su hijo y sus maestros informen de cualquier cambio en los síntomas.

Medicación no estimulante

La atomoxetina es un medicamento no estimulante que puede mejorar los síntomas del TDAH y ayudar a la interacción familiar. Es apto para el tratamiento de niños de 6 años o más y adolescentes con TDAH.

Los efectos secundarios de la atomoxetina pueden incluir pérdida del apetito, dolor de estómago y somnolencia excesiva, pero estos tienden a desaparecer después de algunas semanas de tratamiento.

En una minoría de casos, el TDAH puede ser resistente al tratamiento con medicamentos.

La terapia conductual y la psicoterapia

La terapia conductual y la psicoterapia se puede utilizar junto con medicamentos para:

  • Limitar un comportamiento difícil
  • Proporcionar un sentido de autoestima y logro
  • Reducir la frustración de los familiares, cuidadores y otras personas involucradas con su niño

La terapia del comportamiento para los niños con TDAH tiene por objeto fomentar el comportamiento correcto y reducir los problemas de comportamiento mediante métodos de comunicación y sistemas de recompensa.

La psicoterapia puede tratar muchos de los problemas asociados del TDAH. Por ejemplo, la terapia cognitivo-conductual puede mejorar la autoestima, mientras que la terapia de familia puede ayudar a superar problemas en la unidad familiar.

Técnicas de educación

Las técnicas educativas se utilizan para ayudar a su hijo a lograr un mejor desempeño en la escuela. Para ser eficaces, los padres y los maestros deben trabajar juntos.

Las técnicas pueden enseñar el autocontrol y mejorar la autoestima y el rendimiento académico. La idea es desarrollar fortalezas en lugar de centrarse en el comportamiento negativo. Cosas que pueden mejorar el rendimiento incluyen:

  • Tareas a corto plazo
  • Ayuda con destrezas de estudio
  • Recordatorios periódicos