Colitis Ulcerosa
La colitis ulcerosa es una enfermedad crónica relacionada con la inflamación
del intestino grueso y que cursa con períodos de remisiones (sin síntomas) y
recaídas. Los pacientes a menudo deben pasar el resto de sus vidas tomando
medicación para mantener la remisión de los episodios y evitar las recaídas.
Esto tiene un gran impacto en su calidad de vida.
Los síntomas generales de la colitis ulcerosa incluyen diarrea, presencia de
sangre en las heces, molestias abdominales, mal estado general, cansancio y
pérdida de peso. La intensidad de estos síntomas puede clasificarse como
leve, moderada e intensa según la frecuencia de la diarrea y la presencia o
ausencia de sangre en las heces, dolor abdominal, fiebre, taquicardia e
hipotensión postural.
La colitis ulcerosa puede sub-clasificarse dependiendo de la extensión del
intestino grueso afectado. Así, se diferencian 3 sub-tipos de colitis
ulcerosa:
- Proctitis ulcerosa: que está limitada al recto y es la forma más frecuente
de la enfermedad.
- Colitis del lado izquierdo: afectando todo el lado izquierdo del colon.
- Colitis extensa: se afecta más allá del lado izquierdo del colon, como por
ejemplo el colon transverso. Si afecta al colon en su totalidad hablamos de
pancolitis.
Se estima que los pacientes en remisión tienen un 80-90% de probabilidad de
mantenerse así en el siguiente año, mientras que los pacientes con
enfermedad activa tienen un 70% de probabilidad de una exacerbación en un
año.
El tratamiento de la colitis ulcerosa se basa en antiinflamatorios derivados
del ácido 5-amino salicílico e inmunosupresores. Adicionalmente se pueden
utilizar en casos graves fármacos llamados biológicos, que son anticuerpos
dirigidos frente a sustancias inflamatorias. Estos fármacos se inyectan por
vía intravenosa o subcutánea . A pesar de ser fármacos eficaces su uso está
restringido a casos graves, ya que también provocan importantes efectos
adversos. La mesalazina (ácido 5 aminosalicílico o 5-ASA) es un compuesto
antiinflamatorio que constituye uno de los principales tratamientos de esta
patología. La mesalazina se puede administrar por vía oral y/o rectal.
Los corticoesteroides son antiinflamatorios más poderosos y por ende con
mayores efectos secundarios que el 5-ASA. Se pueden administrar por vía
oral, intravenosa o en enemas. Se utilizan cuando el empleo de la 5-ASA no
es suficiente para que el paciente entre en remisión (se inactive la
enfermedad). Lo ideal es utilizarlos a la menor dosis posible por el menor
tiempo posible, sin embargo algunos pacientes los necesitan en dosis altas
durante las crisis severas.
Otro tratamiento de la colitis ulcerosa es la cirugía: la proctocolectomía
es la cirugía más común, esto es, la extirpación completa del colon y el
recto, con ileostomía que es la creación de un orificio pequeño en la pared
abdominal donde la punta inferior del intestino delgado, se lleva hasta la
superficie de la piel para drenar las heces.
Otra cirugía que se practica en casos de colitis ulcerosa es anastomosis
ileoanal, en donde se extirpa la porción enferma del colon y se conservan
los músculos externos del recto. El íleon se une dentro del recto, formando
una bolsa o depósito que contiene las heces. Esto le permite al paciente
defecar a través del ano en una forma normal.